Hay un momento cuando un hombre debe pelear
y un momento cuando debe aceptar que perdió su destino,
que sarpó el barco y que solo un tonto seguiría...
La verdad
siempre he sido un tonto

Cuando iba creciendo estaba cada vez más lejos del aquel que estaba aquí.
Le gusta más su segunda vida, y la razón por la que cuenta esas historias
es porque no soporta este lugar aburrido.