jueves, 2 de diciembre de 2021

La habitación (Pablowsky)

Si le hubiera cortado las alas habría sido mía, pero así habría dejado de ser pájaro y yo lo que amaba era el pájaro...

Tú, contradiciendo a tu instinto con el hambre en la duda  

Yo, tapando mis traumas con saliva y las heridas en voz baja 

Ambos con el mismo miedo trémulo al estrépito de un adiós silencioso entre los dedos 


Me has ayudado a destruir los constructos y reinventar los conceptos 

sintiéndonos libres de escribir lo que no está, para no olvidar que fuimos.

Y gracias a eso, por primera vez he elegido la memoria antes que las cicatrices para recordar. 


Después de todo lo aprendido, no hubiese sido justo pedirte que no te marchases nunca

por el pánico a no saber dormir solo, sintiendo la silueta helada de tu ausencia entre mis sábanas.

  

Y es que me hiciste ver que echar de menos o necesitar a alguien

es en realidad tiempo para estar conmigo mismo, conocerme

y más tarde como  lo llamas, saber querer bonito.


Ahora,

me veo aquí preguntándome si nuestra osadía de intentar reinventarnos 

es igual de admirable que abrazarnos por última vez como lo hicimos

con una sonrisa y sin mirarnos la espalda.


¡Lo intentamos! ¡lo intentamos!

Y jamás nos quedará la duda

lo intentamos y  por eso vencimos;


Así que por favor, por favor no te sientas jamás culpable

por la libertad de extrema de tus alas 

porque me han enseñado que amar no es proyectarme en otras,

sino sentirme cielo ámbar, embole incierto de golondrina sin mirar el precipicio...

y sabes creo que puedo conseguirlo  


Maria...


Aunque ... aunque me encantaría que estuvieses hoy aquí,

viéndome temblar ante la inmensidad 

para poder coger tu mano y decirte 

ayúdame a mirar.



miércoles, 1 de diciembre de 2021

Basta

Aún le reza a los Santos,  (aunque en el fondo no crea en ellos) 

parece que en el dolor

                                     y los rincones solitarios 

                                     solo se escucha 

 su nombre.


"¡Ayúdame Dios!"


Rodea tu panza fuerte con los brazos

saca el aire y cierra los ojos con fuerza,

que sus brazos te sostienen antes de caer 

mientras un pequeño sollozo sale suplicando...


"¡Basta ya"


Respira, no te juzgues por recordar 

algún día en la cotidianidad de la vida 

su recuerdo se diluirá entre las memorias 

de lo que un día 

fue.